¿Cantas mucho pero sigues sonando igual? La diferencia entre cantar y entrenar tu voz

entrenar tu voz con un reto vocal personalizado

Hay una situación que como coach vocal me resulta bastante familiar.

Una persona llega a Cantademia y me dice:

—Ronnier, yo canto muchísimo.

—Buenísimo —le respondo—. ¿Desde hace cuánto?

—Desde siempre. Canto todos los días.

Entonces la escuchamos.

Y muchas veces ocurre algo curioso: efectivamente lleva años cantando… pero también lleva años repitiendo exactamente los mismos errores.

Es algo parecido a jugar fútbol todos los domingos durante diez años y esperar despertarte un lunes jugando como Messi.

Te puedes divertir muchísimo —y eso está estupendo—, pero hacer algo muchas veces no significa necesariamente entrenarlo.

Con el canto sucede exactamente eso.

Puedes cantar mientras manejas, bañándote, cocinando o convirtiendo tu sala en el Estadio Nacional cuando nadie te ve. Todo eso es maravilloso.

Pero si quieres mejorar tu voz al cantar, necesitas algo adicional:

Un objetivo concreto de entrenamiento.

Y ahí empieza una de las diferencias principales entre simplemente cantar canciones y entrenar tu voz.

adulto cantando por diversión antes de entrenar su voz

Cantar por diversión y entrenar tu voz no son lo mismo

Primero quiero aclarar algo.

Cantar por diversión es buenísimo.

De hecho, espero que nunca dejes de hacerlo.

La música debería darnos placer, ayudarnos a expresarnos y regalarnos momentos que rompan la rutina.

El problema aparece cuando una persona quiere mejorar técnicamente y piensa que simplemente cantando más canciones va a conseguirlo.

Imagina, por ejemplo, que al cantar tus notas agudas aprietas el cuello.

Puedes repetir esa canción cien veces.

¿Y sabes qué podrías estar practicando cien veces?

Exactamente la misma tensión.

O quizá tu principal dificultad sea mantener el aire.

O proyectar la voz.

O colocar correctamente el sonido.

O conseguir estabilidad en determinadas notas.

Entonces cantar la canción completa una y otra vez puede ser entretenido…

pero no necesariamente está atacando aquello que más está limitando tu voz.

Post recomendado: “No naciste desafinado: lo que realmente está pasando con tu voz”

Por eso una buena formación vocal necesita responder primero una pregunta:

¿Qué tendría que mejorar ahora esta persona para conseguir el mayor salto de calidad posible en su voz?

Esa pregunta es fundamental en nuestra metodología.

Y su respuesta tiene nombre.

Tu Reto Vocal: el objetivo que organiza tu entrenamiento

En Cantademia lo llamamos Reto Vocal.

El Reto Vocal es un objetivo técnico específico y personalizado que el coach identifica como prioritario porque, al trabajarlo, puede producir un cambio importante en el canto del alumno.

No todos reciben el mismo.

Y esto es importantísimo.

Porque las voces tampoco vienen en caja con manual de instrucciones idéntico.

Una persona puede necesitar mejorar principalmente su respiración.

Otra puede necesitar trabajar su resonancia.

Otra quizá tenga una dificultad diferente que está frenando todo lo demás.

Por eso no tendría sentido meter a ocho personas en una clase y hacer exactamente lo mismo con todas durante meses.

En Cantademia podemos trabajar en grupos pequeños de hasta ocho alumnos, pero el trabajo técnico parte del reto particular de cada persona.

La clase es grupal.

El objetivo vocal es personal.

coach identificando el reto vocal de un alumno adulto

¿Cómo descubrimos cuál es tu Reto Vocal?

Aquí empieza la parte interesante.

Cuando alguien entra en nuestro proceso, primero necesitamos escuchar su voz.

No podemos decidir qué necesita una persona sin oírla cantar.

Sería como un entrenador que te receta una rutina de gimnasio antes de saber qué quieres conseguir.

Por eso, al inicio del proceso, el profesor escucha al alumno cantar y realiza una evaluación de su voz.

A partir de esa escucha buscamos identificar cuál debería ser su primer Reto Vocal.

Ese será el punto técnico al que vamos a darle prioridad.

¿Por qué solo uno?

Porque intentar corregir siete cosas simultáneamente suele conseguir una octava:

confundir al alumno.

Preferimos trabajar con foco.

Primero esto.

Luego aquello.

Después lo siguiente.

Así el alumno puede entender qué está buscando y, sobre todo, notar cuándo empieza a conseguirlo.

Nuestra guía metodológica establece precisamente que el Reto Vocal debe representar el problema técnico prioritario del alumno y orientar el trabajo personalizado y la corrección posterior dentro de las canciones.

El Reto Vocal también entra dentro de tus canciones

Aquí aparece otra diferencia importante.

Supongamos que ya sabemos cuál es tu reto.

Perfecto.

Entonces no queremos que quede aislado en un ejercicio que haces cinco minutos y luego olvidas.

Queremos llevarlo a la música.

Durante la primera parte de la clase se trabaja el Reto Vocal con ejercicios relacionados específicamente con esa necesidad.

Pero después llega un momento fundamental:

cantas.

Y mientras cantas tu canción, el coach no empieza a lanzarte veinte correcciones diferentes como si estuviera narrando una final de fútbol.

La corrección se relaciona principalmente con el reto que estás trabajando.

De esta forma comienzas a conectar dos cosas:

el ejercicio técnico + la canción real.

Ahí es donde el entrenamiento empieza a tener sentido.

Porque ya no haces un ejercicio “porque el profesor dijo”.

Empiezas a entender:

“Ahhhh… esto lo estoy haciendo para que ESTA parte de mi canción salga mejor.”

Y ese “ahhhh” vale oro.

Entrenar tu voz requiere de un profesor que te escuche con atención y te corrija

Practicar mucho no siempre significa progresar mucho

Esta idea puede ahorrarte bastante tiempo.

El progreso vocal no depende únicamente de cuántos minutos cantaste.

También depende de qué estabas intentando mejorar durante esos minutos.

Piénsalo así:

Cantar por diversión:

“Voy a cantar mi canción favorita.”

Entrenar:

“Voy a cantar mi canción favorita prestando atención al objetivo técnico que estoy trabajando actualmente.”

La canción puede ser exactamente la misma.

La diferencia está en la intención.

Una entretiene.

La otra entretiene y desarrolla una habilidad.

Y por supuesto puedes hacer ambas.

Es más: deberías.

No quiero crear una generación de cantantes incapaces de escuchar Spotify sin analizar su diafragma. ?

La música sigue siendo música.

Pero cuando llega el momento de entrenar, necesitas dirección.

Por eso Cantademia no es simplemente un lugar para tomar clases

Aquí quiero explicarte algo importante sobre nosotros.

Cantademia funciona como un Club de Canto para adultos.

Sí, hay entrenamiento vocal.

Pero el entrenamiento es solo una parte de la experiencia.

Queremos que tengas:

  • un reto técnico que perseguir;
  • profesores que te corrijan;
  • canciones donde aplicar lo aprendido;
  • compañeros con quienes compartir el proceso;
  • karaokes y actividades donde atreverte a mostrarlo;
  • retos que mantengan viva tu motivación;
  • una comunidad de personas que también disfruta cantar.

Porque si algo he aprendido después de muchos años enseñando es que las personas no solamente necesitan saber qué practicar.

También necesitan tener razones para seguir practicando.

Y hacerlo acompañado cambia muchísimo la experiencia.

Un martes puedes llegar cansado del trabajo pensando:

“Hoy no tengo ganas de nada.”

Y terminar cantando, conversando con otros alumnos y diciendo:

“Menos mal vine.”

Eso también es parte de aprender música.


Una clase puede ser grupal y seguir siendo personalizada

Esta duda aparece bastante.

“Pero Ronnier, si hay otros alumnos conmigo, ¿cómo pueden trabajar específicamente mi voz?”

Precisamente mediante el Reto Vocal.

Tu compañero podría estar trabajando algo distinto.

Tú tienes tu objetivo.

Él tiene el suyo.

El profesor sabe qué está buscando en cada persona y organiza las correcciones alrededor de ese objetivo.

Por eso el formato pequeño importa.

Nuestro objetivo no es convertir la clase en una conferencia donde ocho personas escuchan una explicación genérica.

Queremos que cada alumno pueda decir:

“Sé qué estoy trabajando y sé qué quiero conseguir.”

Ese es un entrenamiento mucho más útil.

Conoce el Club de Canto

¿Cuál sería tu primer Reto Vocal?

Esta es la pregunta que quiero dejarte.

Quizá llevas años cantando.

Quizá sabes muchas canciones.

Quizá incluso tus amigos te dicen:

“Tú cantas bien.”

Pero eso no significa que hayas descubierto todavía qué parte de tu voz tendría mayor potencial de mejora.

Y descubrirlo puede cambiar muchísimo la manera en que practicas.

En lugar de:

“Hoy voy a cantar otra vez esta canción.”

Pasas a:

“Hoy sé exactamente qué quiero conseguir mientras canto esta canción.”

Eso es empezar a entrenar.

Puedes conocer Cantademia en una Clase Demo gratuita

Si quieres descubrir cómo trabajamos y qué podría necesitar tu voz, el siguiente paso es muy sencillo.

Puedes reservar una Clase Demostrativa Online y gratuita de Cantademia.

Es la puerta de entrada para conocer nuestro método y descubrir cómo sería entrenar dentro del Club.

Agenda aquí tu Clase Demo gratuita:
https://cantademia.com/club-de-canto

Nuestras clases regulares pueden ser online o presenciales en Lima, Perú.

La Clase Demo inicial es online. Si después estás interesado en la modalidad presencial, podemos orientarte para continuar el proceso en Lima.

No necesitas llegar cantando bien.

Precisamente vienes para descubrir qué puedes mejorar.

Cantar canciones es maravilloso. Entrenar te permite descubrir hasta dónde puedes llegar

Así que no quiero que después de leer esto dejes de cantar en la ducha.

Sería una tragedia nacional.

Sigue cantando.

En el carro.

Mientras cocinas.

En el karaoke.

Donde quieras.

Pero si realmente quieres mejorar tu voz, añade algo que cambia completamente la ecuación:

un objetivo.

Porque cantar muchas canciones puede darte experiencia.

Pero entrenar tu Reto Vocal puede darte progreso.

Y cuando juntas las dos cosas —música que disfrutas + entrenamiento con dirección— empieza la parte realmente emocionante.

Empiezas a descubrir una voz que siempre estuvo ahí…

pero que todavía no habías aprendido a utilizar del todo.

P.D.

Y una advertencia: cuando empiezas a notar que ciertas partes de tus canciones salen mejor, aparece un pequeño efecto secundario.

Quieres probarlo con todas tus canciones.

No nos hacemos responsables si terminas haciendo concierto privado en la cocina a las 11:30 de la noche. ??

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